De vez en cuando, nacen algunos seres especiales. A primera vista, no se distinguen del resto; pero para el ojo que los conoce, que los sabe ver, tienen un brillo especial, una luz propia. Yo a veces les llamo hadas, o florecillas, o simplemente lolitas. Sin embargo, parece que muchas de esas hadas nacen con una enfermedad congénita en el alma que hace...